La piel es nuestro órgano más grande, cubre y protege todo nuestro cuerpo y abarca millones de receptores nerviosos, sea en el pie, los brazos, en el tórax o en nuestra cara. Son sentidos generales que nos transmiten el dolor, la temperatura, el tacto y la presión. Hay diferentes receptores nerviosos, entre ellos, unos que responden al tacto suave y lento, tal como usamos en el masaje para gente con cáncer o para las personas con enfermedad crónica dolorosa. Y otros, que responden al tacto fino – tan fino que sentimos la brisa del viento o una leve oleada de frío cuando abrimos la nevera. Por lo tanto, el Masaje Neuroestimulante NO tiene el objetivo de mejorar la circulación sanguínea y linfática, sino que busca la estimulación de los nervios sensoriales. Los receptores de los nervios sensoriales en nuestra piel transmiten la información a nuestro cerebro – el sistema nervioso central – donde se encadena una reacción bioquímica. Se liberan hormonas y se estimulan neurotransmisores. Es decir, los receptores provocan en el resto del cuerpo reacciones en movimiento que producen cambios físicos y emocionales.

El Masaje en el Control Sintomatológico(2)

Los neurotransmisores como la dopamina, la serotonina, la endorfina y la norepinefrina se encargan de reducir los síntomas como el dolor, la fatiga y la ansiedad. Si estos neurotransmisores son estimulados durante el masaje lento y suave pueden producir la homeostasis en el cuerpo  llegando a calmar el sistema nervioso.

En el resultado de un estudio (Septiembre 2004) en un centro puntero oncológico, en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, de Nueva York, los pacientes valoraron la severidad de los síntomas de dolor, fatiga, stress/ansiedad, nausea, depresión y “otros”, en pre y post masaje. La puntuación de los síntomas se redujo en un 50% aproximadamente, incluso para aquellos pacientes que puntuaban alto en la escala al inicio. Los pacientes de ambulatorio mejoraban un 10% más que los ingresados. Los beneficios persistían en los pacientes de ambulatorio y no experimentaban el regreso a la puntuación de inicio durante las 48h de seguimiento. Estos datos indican que el masaje se asocia con una mejoría sustantiva en pacientes con cáncer según la puntuación en los síntomas.(3)

En ningún caso estas técnicas sustituyen ni excluyen ningún tratamiento médico o farmacológico y no se llevarán a cabo si son incompatibles con las prescripciones de dichos profesionales.

Fuentes de evidencia científica:

  • 1 Gayle MacDonald: ”Manos Curativos”, Ed. Obelisco 2017, original en inglés 1999: Libro de estudios en la formación de Masaje Oncológico.
  • 2 Barrie R. Cassileth, PhD y Andrew J. Vickers, PhD; Integrative Medicine Service (B.R.C., A.J.V.) and Biostatistics Service (A.J.V.), Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, New York, New York, USA
  • 3 J Pain Symptom Manage 2004;28:244–249. 2004 U.S. Cancer Pain