En el capítulo anterior os he hablado sobre cómo funciona la neuroestimulación en la Terapia Oncology Massage Global y la hidratación de las fascias. Sin embargo, este masaje específico abarca otros programas a parte de la estimulación neurológica, que pueden realizar las masajistas calificadas para tratar personas con cáncer o post-cáncer o personas con una enfermedad crónica dolorosa. En uno de estos programas se trabaja para mejorar la hidratación de la piel. Además, hay un programa especial para mejorar la flexibilidad de las cicatrices, del que os hablaré próximamente. Es decir, la Terapia Oncology Massage Global y la hidratación de las fascias trabaja sobre y en las fascias corporales lo que supone un punto fundamental para mejorar la postura corporal y para el buen funcionamiento inmunológico.

La fascia es una capa de tejido conjuntivo compuesta de colágeno y elastina. La sustancia base es un líquido viscoso transparente, parecido a la clara de huevo. Las fascias separan o envuelven grupos musculares u órganos del cuerpo y se conectan entre sí. Por lo tanto, la fascia es una membrana comunicativa que permite la relación directa entre las estructuras viscerales y que actúa de anclaje de los distintos órganos. Este tejido conjuntivo tiene la función primordial de mantener la integridad postural ya que funciona como el soporte que permite mantener la postura teniendo un papel destacado en la propiocepción.

Es muy importante que las fascias estén bien hidratadas, porque aseguran la vascularización e inervación. En el caso contrario, la piel con una fascia seca queda como compactada, adherida y como acartonada con muy poca flexibilidad y no puede actuar como una vía de paso del paquete vásculo-nervioso. Esta deshidratación del tejido es un efecto común en personas con cáncer debido al tratamiento de quimio y en personas con post-cáncer sin recuperación.

En la Terapia Oncology Massage Global para la hidratación de las fascias se utiliza una presión sostenida suave sobre el tejido conjuntivo para liberar la rigidez cutánea y la rigidez muscular. Se trata de una técnica suave y sutil de la liberación miofascial. En pocas sesiones se puede mejorar notablemente la  hidratación, la cual produce que la presión de la fascia sobre los nódulos linfáticos disminuya y que los vasos sanguíneos aumenten su función. Del mismo modo, los nervios se liberan y se facilita el fluido fascial de los neurotransmisores. Entonces, debido y gracias a la respuesta de relajación del masaje y la rehidratación de los tejidos conectivos, el sistema inmunológico y los efectos neuroendocrinos mejoran. 

En ningún caso estas técnicas sustituyen ni excluyen ningún tratamiento médico o farmacológico y no se llevarán a cabo, si son incompatibles con las prescripciones de dichos profesionales.

Fuentes y extractos de evidencia científica:

  • https://www.mskcc.org/cancer-care/integrative-medicine/herbs/massage-therapy
  • Cassileth BR y Vickers AJ. Terapia de masajes para el control de los síntomas: estudio de resultado en un importante centro de cáncer. J Pain Symptom Manage 2004; 28 (3): 244 – 249.
  • Kinkead B, Schettler PJ, Larson ER, y col. La terapia de masaje disminuye la fatiga relacionada con el cáncer: resultados de un ensayo aleatorizado de fase temprana. Cáncer. 2018 Feb 1; 124 (3): 546-554. doi: 10.1002 / cncr.31064.
  • Gregory R, Gilles C, Aude A, et al. Effects of massage therapy on anxiety, depression, hyperventilation and quality of life in HIV infected patients: A randomized controlled trial. Complement Ther Med. Jun 2017;32:109-114.
  • La terapia de masaje, Noto Y, Kitajima M, Kudo M, Okudera K, Hirota K. Leg promueve la relajación psicológica y refuerza la defensa del huésped de primera línea en pacientes con cáncer. J Anesth . 2010 Dec; 24 (6): 827-31.
  • https://youtu.be/euDVh–UYyU