¿Has pensado alguna vez qué implica para tu cuerpo tener una cicatriz?

Me gustaría añadir otro capítulo dentro de la Terapia Oncology Massage Global – denominado Masaje Oncológico en otros países occidentales como Canadá, Australia y diversos países europeos. Hay un programa especial dentro de esta terapia, que pueden realizar las masajistas calificadas para tratar personas con cáncer o post-cáncer, para mejorar la flexibilidad de las cicatrices.

¿Tu cicatriz te hace sentir y actuar diferente y en definitiva te hace vivir diferente?

Ver y tocar una cicatriz genera en muchas personas una sensación incómoda e incluso sentimos una emoción de mal estar en el estómago. Es un recuerdo, que marca un antes y un después en la vida de una persona. Las cicatrices llevan una memoria traumática, que no siempre es fácil de sobrellevar.

Os hablé en el capítulo anterior de las fascias y de la importancia de su hidratación. En las cicatrices también es importante que vuelvan a tener una cierta flexibilidad. Cicatrices largas que pasan sobre una gran parte del tórax pueden perjudicar sustancialmente la postura corporal, como ocurre frecuentemente por ejemplo en una mastectomía y en una reconstrucción de la mama o en otros procedimientos quirúrgicos. Al hacerlas más flexibles y soltarlas, la postura corporal mejora significativamente y el radio de movimiento aumenta. La persona puede sentirse liberada tanto física como emocionalmente.

El cuidado de las cicatrices 

Se puede trabajar sobre las cicatrices con un masaje de la Terapia Oncology Massage Global aproximadamente a las 12 semanas, cuando los tejidos están bien curados y la persona con post-cáncer no nota dolor ni está demasiado sensible. Se trata de flexibilizar con suavidad las cicatrices y liberar aquellas que se adhieren a órganos internos y perjudican la postura corporal. Cada cicatriz es diferente y siempre se adapta la sesión al estado físico y mental del consultante. En el masaje para el cuidado de las cicatrices se utiliza un aceite vegetal seguro, orgánico y prensado en frío, que favorece la flexibilización de la cicatriz y ayuda a regenerar el tejido. En pocas sesiones la persona puede sentir una mejora notable en la flexibilidad de sus cicatrices.

El cuidado de las cicatrices que aplicamos no sustituye ni excluye la atención o el tratamiento médico o farmacológico convencional prescrito por profesionales sanitarios.