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La conexión con la naturaleza

El mes pasado pude escuchar unas cuantas ponencias en el congreso “Más Sano y Feliz” de Julia Fadlallah. Al final de cada ponencia, Julia preguntaba al ponente, cuáles serían las cuatros patas de la salud para él, y que consejo podrían dar a los oyentes. La mayoría de los ponentes enumeraron como la alimentación, la actividad física, el descanso y la gestión emocional. En algunos casos variaban el tercer y el último punto, pero en resumen esta fue la recomendación general. En mi opinión no se mencionó lo más importante y diría que la única “pata” necesaria para vivir sano y feliz: La conexión con la naturaleza.

Nuestros pies com un tronco sólido

Si somos capaces de reconectar con la naturaleza profundamente y con total entrega, vamos a disfrutar de un tronco sólido como el de un árbol, firme y capaz de balancearse en equilibrio cuyas ramas se extienden con todas sus hojas en todas las direcciones.

¿Amas y respetas la naturaleza?

Os podría preguntar: “¿Alguien que ama la naturaleza sería capaz de desarrollar semillas transgénicas, de inundar el campo con pesticidas y dejar a las abejas sin alimento, y posteriormente comer estos alimentos transgénicos? ¿Alguien que ama la naturaleza prefiere hacer jogging por las calles con todo el ruido de tráfico y la contaminación del aire, en lugar de pasear por la playa mojándose los pies en el mar? ¿O hacer una buena caminata por un bosque respirando el suelo húmedo, o vagar por un campo de flores?  ¿Alguien que vive con el ritmo de la naturaleza se va a dormir a las tantas, porque la televisión le retiene aunque la noche ya haya caído a las 21h? ¿Alguien a quien le guste ‘lo natural, lo humano’ prefiere quedarse en casa, atrincherarse detrás de la pantalla a chatear en vez de abrazar y ser abrazado por un buen amigo? ¿Alguien puede hacerse violento contra otros si ha aprendido a hacerse uno con la naturaleza, respetando todo en su entorno?”

Déjanos asombrar por la naturaleza

„Podríamos crecer arraigados como árboles, si nos rendiéramos a la inteligencia de la tierra.»  – Rainer Maria Rilke

Podemos abarcar las “cuatro patas” que mencionaba más arriba en una sola, dando pasos muy simples, que nos ayuden a enraizarnos en la naturaleza, para que nuestro tronco crezca y se estabilice. De ese modo podremos estirar nuestras ramas y dejar jugar nuestras hojas con toda la diversidad y creatividad que cada uno lleva dentro de sí mismo. Para sanarnos no tenemos que proteger la naturaleza. Diría que éste es el argumento que quiere vendernos la industria. Pero no es así. La naturaleza vive perfectamente bien sin los seres humanos. Somos nosotros quienes debemos adaptarnos y dejarnos asombrar por la naturaleza. Ella es muy sabia. ¿Porque no aprender de ella y gozarla?

Si realmente amas la naturaleza, encontrarás belleza en todas partes.”    – Vincent Van Gogh